MaLtRaToS sObRe lAs MuJeReSs
La violencia machista sigue formando parte de nuestra cotidianidad, sin observar que forma parte de una violencia estructural que tiene su origen en un sistema heteropatriarcal que mantiene la jerarquía entre géneros.
En nuestra vida diaria afrontamos la violencia de manera individualizada, pero el hecho de asumirla como estructural, nos permite visibilizar en mayor profundidad los mecanismos y dispositivos de construcción y mantenimiento de esta violencia. No podemos reducir la violencia exclusivamente al ámbito doméstico, ya que sólo es una faceta más y no podemos circunscribir la responsabilidad exclusivamente al ámbito privado. Hay y existe una responsabilidad social. Esto implica una mirada amplia y comprometida desde una óptica claramente feminista y cómo no, libertaria.

Zabaldu
del.icio.us